Cada hora que una máquina o un sistema de pago está averiado es una hora sin facturar — y en negocios de autoservicio, muchas veces ni te enteras hasta que revisas la máquina físicamente. Un servicio técnico lento o subcontratado significa esperar días para una reparación que debería resolverse en horas. Por eso en Dipay mantenemos técnicos propios: conocemos el equipo porque lo instalamos nosotros, y eso se traduce en menos tiempo parado y más ingresos recuperados.
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